Lo esencial para entender su situación sentimental ahora mismo
- A junio de 2026, Jacob Elordi no ha confirmado públicamente una pareja estable.
- El nombre que más pesa en la conversación reciente es el de Kendall Jenner, pero la relación sigue sin etiqueta oficial.
- Su vínculo más largo y cambiante en los últimos años fue con Olivia Jade Giannulli.
- La falta de confirmaciones directas encaja con el perfil reservado del actor y con su rechazo a exponer la vida privada.
- Si quieres leer bien esta historia, conviene distinguir entre pistas repetidas y una confirmación real.

La respuesta corta que conviene dar hoy
La respuesta más honesta es simple: Jacob Elordi no ha hecho pública una novia oficial. Lo más reciente que circula en la prensa de entretenimiento es que él y Kendall Jenner estarían definiendo lo que son, pero sin convertirlo en una relación formal ante los focos. Según People, ambos se estarían viendo en privado y sin prisa por hacerlo público, así que hablar de “pareja confirmada” todavía sería ir demasiado lejos.
Eso no significa que no haya algo real, sino que la historia sigue en una fase muy poco cerrada. En este tipo de casos, yo prefiero ser precisa: cuando hay acercamientos repetidos, salidas discretas y fotos en contextos muy concretos, hablamos de una relación en observación, no de un anuncio oficial.
La relación con Olivia Jade explica por qué todo resulta tan confuso
Si hay una historia que ayuda a entender el presente sentimental de Elordi, es la de Olivia Jade Giannulli. Us Weekly reconstruyó una relación marcada por idas y vueltas desde 2021, con pausas, reconciliaciones y nuevas rupturas que fueron alimentando la sensación de que nunca terminaba del todo de cerrarse. Esa dinámica hace que cualquier cambio de pareja se lea con lupa, porque el actor ya venía de un patrón muy poco lineal.
| Momento | Qué pasó | Qué sugiere |
|---|---|---|
| Finales de 2021 | Empiezan a vincularse públicamente. | Arranque de una relación discreta, pero visible. |
| 2022 y 2023 | Se suceden cortes y reconciliaciones. | No era una relación lineal ni especialmente estable. |
| 2024 | Vuelven a coincidir y retoman el vínculo en distintos tramos. | La conexión seguía viva, aunque con problemas de fondo. |
| Octubre de 2025 | Se informa de una nueva ruptura. | La historia no estaba cerrada, pero sí muy desgastada. |
| Enero de 2026 | Se les vuelve a ver juntos, pero sin etiqueta. | El patrón de “nos vemos, pero no lo definimos” seguía intacto. |
La lectura más útil aquí no es la del cotilleo fácil, sino la de fondo: cuando una relación se mueve entre silencios, reencuentros y ausencia de etiquetas, todo el relato posterior queda contaminado por esa misma ambigüedad. Por eso ahora cada fotografía nueva se interpreta como si fuera una prueba definitiva, cuando en realidad puede ser solo otra escena de una historia todavía abierta.
Por qué Kendall Jenner ha tomado el relevo en la conversación
El salto de Olivia Jade a Kendall Jenner no ha sido casual. Lo que ha hecho que el rumor crezca es la acumulación de señales: apariciones en Coachella, tiempo compartido fuera del foco y una serie de movimientos que la prensa ha leído como algo más que amistad. No me sorprende que Kendall ocupe ahora el centro de la conversación, porque ambos proyectan una imagen pública muy similar: discretos, muy fotografiados y poco dados a explicar nada.
La clave, sin embargo, está en el matiz. Hay diferencia entre una química evidente y una relación oficial. A estas alturas de 2026, lo que existe es un relato de cercanía sostenida, no una confirmación rotunda. Y eso importa, porque en Hollywood una sola salida puede inflar el rumor, mientras que varias apariciones consecutivas sí empiezan a dibujar un patrón más sólido.
Si yo tuviera que resumir este tramo, diría que Kendall ha pasado a ser la figura más asociada a Elordi porque el relato mediático se ha desplazado hacia ahí, no porque haya habido un anuncio claro. Esa diferencia es pequeña en apariencia, pero enorme cuando se trata de parejas de celebridades.
Cómo leer los rumores sin perder el foco
En historias como esta, yo no me fijaría solo en quién sale en la foto, sino en cómo se está contando la foto. Eso suele ser más revelador que la imagen en sí. Hay cuatro señales que ayudan a separar un romance probable de un simple cruce de caminos:
- Repetición: no es lo mismo una coincidencia aislada que varias salidas en pocas semanas.
- Contexto: un evento público no pesa igual que una escapada privada o una cena con el círculo cercano.
- Lenguaje: expresiones como “se están viendo” o “están definiendo la relación” suelen indicar fases todavía abiertas.
- Silencio oficial: la ausencia de confirmación no niega nada, pero tampoco convierte el rumor en hecho cerrado.
Esto puede parecer obvio, pero no lo es cuando hablamos de celebridades. Yo veo mucho ruido en coberturas que transforman una pista en sentencia. En este caso, lo sensato es leer la historia como una suma de indicios consistentes, no como una verdad blindada. Y esa forma de mirar evita una de las trampas más comunes: confundir visibilidad con confirmación.
Lo que todavía puede cambiar esta historia en las próximas semanas
La foto de hoy es bastante clara, pero no definitiva. Si en las próximas semanas aparece una salida pública más consistente, una declaración directa o una aparición conjunta en un entorno claramente de pareja, la lectura cambiará rápido. Si no, seguiremos en el terreno de la relación sugerida, no de la relación etiquetada.
Yo me quedo con una conclusión práctica: la vida sentimental de Jacob Elordi sigue siendo más una secuencia de señales que una etiqueta cerrada. Por ahora, el nombre más fuerte es el de Kendall Jenner, pero la historia todavía conserva el aire de algo que se está definiendo sobre la marcha. Y, precisamente por eso, conviene leer cada nueva pista con calma: en Hollywood, lo más interesante no siempre es quién aparece al lado de quién, sino cuándo deciden dejar de esconderse.